martes, 18 de diciembre de 2012

HIMNARIO ADVENTISTA

El Himnario Adventista ha constituido desde la formación de nuestra iglesia, la guía especial de música que ha acompañado a nuestra congregación en los cultos y reuniones; a continuación presentamos una breve historia de este escrito. 


El pueblo adventista ha sido, desde sus comienzos un pueblo que canta. El primer libro, impreso en 1849, que publicó el grupo de adventistas observadores del sábado, fue un himnario. Antes de que la iglesia se conformara formalmente, en 1863, Jaime White ya había publicado 5 himnarios y 4 suplementos. 

El primer himnario ''oficial'' de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se publicó en 1869, bajo el título Hymns and Tunes for Those Who Keep the Commandments of God and the Faith of Jesus (Himnos y tonadas para aquellos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús). De las numerosas colecciones de Himnos que se publicaron desde entonces, cuatro se destacan por su amplia influencia. 

En 1886 salió a la luz The Seventh Day Adventist Hymn and Tune Book (Libro Adventista del Séptimo día de Himnos y Tonadas). Otro himnario muy utilizado fue Christ in Song (Cristo en el canto), editado por Franklin Belden en 1908. el tercer hito fue el Church Hymnal (Himnario de la Iglesia), publicado en 1941, que fue seguido en 1985 por el Seventh Day Adventist Hymnal (Himnario Adventista del Séptimo Día). Los cuatro himnarios sirvieron, en su momento, como base para la producción de Himnarios en otros idiomas, a medida que el mensaje adventista se fue difundiendo alrededor del mundo.



En castellano, el primer himnario adventista con música fue publicado por la Pacific Press Publishing Asociation en 1921. Su edición estuvo a cargo del Pastor Edgar L. Maxwell, autor de buen número de letras de himnos en castellano. Al igual que otros himnarios de la época, algunos de los 463 himnos que lo componían aparecían sin música, indicando solamente el nombre de la tonada con que se podían interpretar. En otros casos, se ofrecían varias letras alternativas sobre diferentes temas para la misma melodía, que aparecía publicada solamente una vez. Como consecuencia, los himnos de distintos temas aparecían entremezclados a lo largo del himnario. Eso no impidió que durante cuatro décadas fuera una bendición para los adventistas hispanohablantes, que lo utilizaron como el himnario principal para los cultos y las reuniones e la igleisa. 

La creación de himnos durante todo ese tiempo, sin embargo, hizo necesaria la preparación de una nueva edición. Después de una larga e intensa labor por parte de las comisiones designadas por las divisiones Interamericana y Sudamericana coordinadas por el Pastor Walton J. Brown, en 1962 apareció la nueva edición del Himnario Adventista, publicada por la Pacific Press Publishing Asociation. Mantenía 336 himnos de la división anterior, a los que se le agregaron 191 himnos nuevos, sumando 527 en total. De estos, 185 habían sido traducidos o escritos por creyentes Adventistas del Séptimo Día. Todos los himnos figuraban con su música respectiva, agrupados por temas.


Himnario Adventista, Edición 2010
A fines del siglo XX, la iglesia nuevamente sintió la necesidad de actualizar el Himnario Adventista. Con el propósito de satisfacer las necesidades de los adventistas hispanohablantes de todo el mundo, se constituyó una comisión coordinadora integrada por representantes de las editoriales adventistas de lengua española. Esta comisión estableció los criterios básicos para esta nueva edición y resolvió que la Asociación Casa Editora Sudamericana llevara adelante el proyecto siguiendo esas directrices. 


Estos son algunos ejemplos de nuestros himnos:


Tuyo soy Jesús
Perdido Fui a mi Jesús
Todas las promesas
En Jesucristo mártir de paz
Castillo fuerte es nuestro Dios
¡Majestad!
Oh buen maestro despierta
Santo, santo, santo
Mas cerca, oh Dios, de ti
Prefiero a mi Cristo 

1 comentario:

  1. ¿Qué información puedes ofrecernos acerca de los autores de los himnos? Entiendo que muchos fueron escritos muchos años antes de que se creara la IASD. De hecho muchas denominaciones cristianas también usan estos himnos en sus cultos y reuniones

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